viernes, 4 de marzo de 2011

Yesterday.

Abrir el reproductor de música, ver una lista perdida que hacía años que no abrías, abrirla, darle al play et voilá, ríos de recuerdos.
En verdad tampoco hace tanto que corría feliz por los pasillos de un lugar nuevo y desconocido para mí, donde no sabía lo que era el paso del tiempo, ¡oh bendita inocencia! Supongo que el tiempo pasa más rápido cuanto mayor te haces.
Siguen sonando canciones... y recuerdo a esas personas con las que crecí y con las que compartía un reproductor en los recreos escuchándolas y descubriendo día a día lo que era crecer y perder la inocencia. Hoy ya, por suerte o por desgracia, no queda nada de aquello... bueno o sí, una lista de reproducción donde cada canción lleva consigo el nombre de alguna persona y una sonrisa dibujada en mi cara cada vez que pienso lo felices e ingenuos que podíamos llegar a ser.